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Los principios de política exterior del Gobierno
de Chile son los lineamientos fundamentales que sustentan y
dan coherencia a las decisiones que adopta Chile en materia de
relaciones exteriores. Son las orientaciones de mayor jerarquía
que deben ser consideradas al momento de establecer definiciones
en materia de política exterior.
1. Respeto al derecho
internacional
El más legítimo y efectivo recurso con que
cuenta Chile para hacer valer sus derechos en el ámbito
internacional es el respeto y más irrestricto apego a los
instrumentos jurídicos que regulan las relaciones
internacionales. El derecho internacional es, a la vez, el
expediente principal a través del cual es posible limitar la
imposición de la fuerza en el manejo de las relaciones entre los
Estados. En ese sentido, su respeto es una condición
indispensable para la preservación de la paz y la seguridad en la
sociedad internacional.
Dentro de las diversas normas fundamentales que
definen y estructuran el orden jurídico internacional, y
promueven relaciones pacíficas entre los Estados, Chile asigna
especial importancia a las siguientes:
-
Vigencia y respeto de
los tratados: La estabilidad internacional y la
coexistencia pacífica de los Estados constituyen condiciones
indispensables para el desarrollo de las naciones. El respeto
a los compromisos adquiridos es, en este sentido, un principio
fundamental de nuestra sociedad. Es por ello que en el ámbito
internacional, Chile atribuye una importancia particularmente
alta al valor fundamental de los tratados como condición
necesaria para promover relaciones internacionales pacíficas,
la seguridad jurídica y la cooperación entre Estados
mediante reglas claras y estables.
-
Solución pacífica
de las controversias: A través de este principio
reiteramos nuestro apego a la prohibición de la amenaza o del
uso de la fuerza en las relaciones internacionales que sea
contrario a los principios establecidos en la Carta de
Naciones Unidas, así como nuestro convencimiento de que la
diplomacia y el derecho constituyen los únicos medios
legítimos para la solución de las controversias
internacionales. Chile, como miembro fundador de la
Organización de las Naciones Unidas (ONU), asigna un valor
fundamental a la estricta aplicación de sus principios,
apoyando todas las iniciativas tendientes a alcanzar
soluciones pacíficas en materia de conflictos
internacionales.
-
Independencia y
respeto a la soberanía: Chile otorga particular
importancia al principio de igualdad soberana de los Estados
como norma esencial para el respecto y la coexistencia
pacífica de la sociedad internacional. Por ello, nuestro
país es contrario a la intervención de una o más naciones
en los asuntos internos de otra y cree que sólo el derecho
internacional puede establecer exigencias y limitaciones sobre
ellos. La autodeterminación política y económica de los
Estados y la integridad territorial son valores fundamentales
en tal sentido. Reconociendo al mismo tiempo la evolución del
derecho internacional en temas como los derechos humanos,
compartimos la idea de que las acciones humanitarias para
casos calificados, autorizadas en el marco multilateral de las
Naciones Unidas, pueden emplearse ante situaciones graves y de
peligro para la población.
2. Integridad territorial Chile
concede una importancia fundamental a la preservación de la
integridad de su territorio y a su independencia política a
través de la diplomacia y de las herramientas que ofrece el
derecho internacional. La característica del territorio chileno,
que incluye los espacios marítimos, los aéreos y el territorio
antártico chileno, conlleva importantes exigencias y
responsabilidades para nuestro país. 3.
Promoción de la democracia y el respeto a los derechos humanos La
democracia es el sistema político que constituye el marco
apropiado para el pleno respeto de los derechos esenciales de todo
ser humano. Los valores de la tolerancia, el diálogo, la igualdad
de oportunidades, la inclusión y cohesión sociales, así como el
ejercicio pleno de las libertades fundamentales, se encuentran
mejor garantizados en un contexto donde impere el Estado de
derecho y donde las instituciones públicas actúen
efectivamente. Chile aprecia que los
derechos de las personas, en cuanto atributos inalienables de todo
ser humano, sean observados en toda circunstancia, tiempo y lugar.
De allí nuestra adhesión a los instrumentos y mecanismos
internacionales de protección a los derechos humanos, los cuales
deben ser complementarios a los sistemas nacionales y ejercerse
cuando los recursos locales no existan o, existiendo, no sean
eficaces. 4.
Responsabilidad de cooperar Los actores
estatales y no estatales interactúan en la vida internacional con
una intensidad hasta ahora desconocida. Este cuadro genera
importantes oportunidades de cooperación entre los Estados y de
éstos con otros sujetos internacionales para encarar
mancomunadamente y con herramientas cada vez más eficaces los
nuevos desafíos y amenazas. Así, el cambio climático, las
epidemias, la degradación del medio ambiente, los conflictos
étnicos, las crisis humanitarias, el crimen organizado
transnacional, la trata de personas, entre otras graves
situaciones que se producen en el mundo actual, exigen una acción
conjunta. Una aproximación cooperativa
con una mirada amplia resulta fundamental a la hora de abordar los
riesgos de alcance global. Ningún miembro de la comunidad
internacional deseoso de promover la paz, la seguridad y el bien
común puede eludir esa responsabilidad. Por ello, Chile tiene el
firme compromiso de cooperar, a través de sus recursos técnicos
y humanos, en todos los foros multilaterales, universales,
regionales, subregionales y bilaterales, para contribuir a la
solución de algunos de estos nuevos y delicados problemas que
acechan a las naciones. |
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